Entender lo que sentimos y por qué pensamos como pensamos puede cambiar nuestra forma de vivir y de vincularnos. En esta selección reunimos libros que exploran la mente y las emociones desde distintas miradas para ayudarnos a poner en palabras lo que nos pasa por dentro. Lecturas para conocerse más, comprender a otros y abrir nuevas preguntas.
Inteligencia emocional
de Daniel Goleman
Un clásico. Con este libro se populariza el concepto de Inteligencia emocional, y se abren las puertas a nuestro mundo emocional. Digamos que es como una “Biblia de la inteligencia emocional”. Con este libro desarrollarás la apertura emocional; te darás cuenta de que, realmente, el cociente intelectual no tiene tanta importancia como se le ha venido dando años atrás para tener éxito laboral, social o personal; y, además, te ayudará a entender tu mundo emocional interior y el mundo emocional ajeno.
Lo bueno de tener un mal día
Anabel González
Anabel Gonzalez propone dejar de ocultar las emociones negativas y aprender a reconocerlas y gestionarlas con sentido. A partir de su experiencia clínica, ofrece una guía práctica de supervivencia emocional para atravesar los momentos difíciles y convivir mejor con lo que sentimos, entendiendo que el bienestar no depende de evitar los días malos, sino de saber transitarlos.
La belleza de sentir. De las emociones a la sensibilidad
de Eva Bach
Eva Bach plantea que no basta con sentir emociones: es necesario comprenderlas y transformarlas en sensibilidad para tomar mejores decisiones y construir un mundo más humano. El libro ofrece, primero, pasos prácticos para que los adultos conviertan emociones básicas en sentimientos más lúcidos y conscientes; y luego propone derechos y necesidades emocionales de niños y niñas para favorecer un crecimiento sano, invitando a educar desde un corazón abierto.
Emociones para la vida. El camino hacia tu bienestar
de Enric Corbera
Enric Corbera explica que muchas de nuestras emociones se originan en aprendizajes y patrones heredados del entorno familiar. Propone explorar el interior con una mirada abierta y compasiva para identificar creencias adquiridas, comprender lo que sentimos y recuperar la libertad y el bienestar emocional, volviéndonos más conscientes y responsables de nuestra vida.